Confidencial Judicial.
17/03/26 | 5:00
| Tiempo de lectura: 1 min

La jurisdicción social en Málaga ha alcanzado su tope de resolución, acumulando más de 26.641 asuntos pendientes al cierre de 2025. Con una tasa de congestión que triplica la capacidad de los juzgados, los casos de despido ya se señalan a dos años vista, mientras que las incapacidades o conflictos colectivos superan los tres años de espera.

Esta demora extrema está provocando situaciones dramáticas, con trabajadores que fallecen antes de celebrarse su vista o empleados que, como Ana, deben seguir acudiendo a su puesto sin cobrar para no perder su antigüedad mientras esperan un juicio que no llega.

Insuficiencia de medios y una reforma en “caos”
Pese a que los magistrados malagueños dictan un 27% más de sentencias que la media nacional, el TSJA advierte que el refuerzo actual es “totalmente insuficiente”. Mientras el tribunal reclama ocho plazas nuevas, el Gobierno central solo prevé crear dos, una cifra que los abogados consideran un insulto ante el derecho a la tutela judicial efectiva.

A este escenario se suma la reciente implantación del Tribunal de Instancia, una reforma ejecutada con «nula inversión» que, lejos de agilizar los procesos, ha sumido a la Ciudad de la Justicia en un caos organizativo que no se espera solventar hasta mediados de 2027.